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Entra a tu cuenta

Es para tener todas tus quejas juntas y poder seguirlas desde cualquier teléfono. Sin contraseñas: te mandamos una liga al correo y listo.

Te mandamos una liga para entrar. Sin contraseñas. Si es tu primera vez, la cuenta se crea al abrirla.

Qué te llega por correo, y qué no

Te llega: la liga para entrar. Nada más.
Es de un solo uso y la manda Firebase, el servicio de Google con el que te identificamos, así que llega con su remitente y no con el nuestro. Si no la ves, revisa spam.
No te llega: tu folio ni tu expediente.
No tenemos con qué mandártelos: el escrito y el formato de PROFECO los descargas de la pantalla cuando terminas tu queja. Guárdalos tú.
No te llega: ningún aviso de tu caso.
Ni el plazo que corre, ni recordatorios, ni novedades. Tampoco te hablamos por teléfono. Lo que pase con tu queja lo ves entrando aquí.

Cómo vuelves a tu expediente

Con cuenta: entras aquí y lo abres desde tus quejas, aunque hayas perdido el enlace. La primera vez tienes que reconocerlo como tuyo, y sólo aparecen las quejas que armaste con este mismo correo. Al abrirlo desde la cuenta se emite una llave nueva y el enlace viejo deja de abrir — si se lo compartiste a alguien, ya no le va a servir.

Sin cuenta: sólo con el enlace que te dimos al crearla, el que termina en # y una clave larga. Quien tenga ese enlace entra. Si lo pierdes, no hay forma de recuperarlo: no te lo podemos reenviar ni regenerar, y tendrías que empezar un expediente nuevo.

¿No quieres cuenta?

No la necesitas. Puedes armar tu queja sin registrarte y presentarla igual. La cuenta sólo sirve para no depender de ese enlace.

Lo que guardamos de tu cuenta es tu correo. Ni CURP, ni RFC, ni contraseña que cuidar. El detalle está en el aviso de privacidad.